Tomás Ibáñez lleva toda una vida dedicado a anarquizar el mundo. Tarea compleja —pues frente a ella se alza todo un sistema de dominación perfeccionado—, pero también a menudo satisfactoria, excitante, alegre y, en cualquier caso, indispensable.
En este libro nos presenta una serie de ensayos breves que dan cuenta de su labor por actualizar el pensamiento y las prácticas anarquistas en una dialéctica viva con los retos del presente. Anarquizar el mundo persigue alejar los dogmas del anarquismo y agitar ideas anquilosadas, pero también logrará introducir en esta rica corriente política revolucionaria a un público curioso.
Lo hace con una relectura rigurosa pero desacomplejada de los clásicos del anarquismo, una reflexión crítica sobre cuestiones como el feminismo o la lucha contra los neofascismos, y una rica interpretación de la relación entre anarquismo y pensamiento crítico contemporáneo.
«Si me vuelco en el intento de que los anarquismos no queden estancados —y, en consecuencia, pierdan toda efectividad política y existencial— no es por querer preservarlos y conservarlos, sino porque, a mi entender, siguen siendo las mejores herramientas disponibles para desmantelar los dispositivos de dominación y propiciar prácticas de libertad. Con todo, esta contribución al mantenimiento de los anarquismos en movimiento exige arriesgarse a salir de los caminos trillados y explorar zonas desprovistas de puntos de referencia garantizados. Eso explica que no dé por sentado de manera absoluta ninguno de los planteamientos que formulo, y que estos constituyan simples sugerencias para seguir pensando.»
—Tomás Ibáñez